Science Marxiste

  • La obra de Engels es una detallada exposición de los fundamentos del marxismo a los que el socialismo está unido. El autor recoge la evolución de las ideas desde la Ilustración francesa a la filosofía idealista alemana pasando por la economía clásica inglesa hasta llegar al comunismo y socialismo utópicos. El Antidühring es un tesoro de ciencia de la política porque proporciona los instrumentos conceptuales para analizar el movimiento de la política, de sus instituciones, de sus poderes y de sus determinaciones.

  • La obra fue escrita en la primera mitad de 1916 y publicada en 1917. Es una síntesis que individualiza las características económicas y políticas de una nueva fase histórica, las leyes contradictorias de su desarrollo, el contenido y las formas del imperialismo. El otro aspecto sobre el que Lenin insiste es el carácter imperialista de la Primera Guerra Mundial. Un conflicto por un nuevo reparto del mundo y una redefinición de las esferas de influencia entre las seis grandes potencias de la época: Francia, Alemania, Gran Bretaña, Rusia, los Estados Unidos y el Imperio Austro-Húngaro.

  • Cuando hace 150 años, en marzo de 1871, el joven proletariado parisino intentó «el asalto al cielo», ferozmente reprimido por la sanguinaria reacción de la burguesía francesa -de acuerdo, en esa ocasión, con el invasor prusiano en aplastar a su enemigo mortal común- quedó muy claro, una vez más, tal y como está escrito en el Manifiesto, que la historia de cualquier sociedad es una « historia de luchas de clases ».
    El movimiento obrero, que había empezado a dar sus primeros pasos hacía tan sólo unas décadas, ya había tenido que pagar trágicamente la ilusión en 1848 de que su batalla política podía librarse de acuerdo con la burguesía, aunque fuese con sus corrientes más liberales y progresistas. Con la Comuna, lo que quedaba de esa ingenua esperanza fue barrido por los disparos de los cañones, mientras que estaba claro, sin embargo, que « ¡ proletarios de todos los países, uníos ! » no era un llamamiento simple al sentimiento de solidaridad, sino una síntesis científica fundamental, un requisito vital para la estrategia revolucionaria.
    Duró solo dos meses. Sin embargo, en el breve lapso de esa ardiente temporada, se concentró en el corazón de París un patrimonio de experiencias irremplazable. Lo que resolvió definitivamente, a la luz de los hechos, una serie de cuestiones teóricas fundamentales del socialismo. Fue el primer intento de construir un mundo nuevo. Una revolución, según afirma Marx en el primer borrador del texto, « no contra esta o aquella otra forma de poder del Estado, legitimista, constitucional, republicano o imperialista », sino contra el propio Estado. Contra este « aborto sobrenatural de la sociedad », instrumento de « guerra del capital contra el trabajo », por la « reanudación por parte del pueblo para el pueblo de su vida social ».

  • «A veces se ha reflexionado poco sobre el hecho de que los mismos hechos que aturden y abaten a ciertas corrientes políticas educan y curten a otras. Es una enseñanza de la concepción materialista de la política». (A. Cervetto, 1988) Creemos que esta reflexión representa mejor el espíritu de este libro, Su política y la nuestra. Como ya hizo La tarea inédita, que recogía textos publicados entre 1996 y 2006, este nuevo volumen recoge intervenciones de los últimos catorce años, de 2007 a 2020, todas escritas en relación a batallas políticas o momentos de la vida de partido. De ahí su particular valor, la atención sistemática a la traducción práctica de las reflexiones teóricas y los análisis políticos generales.
    Todo esto está ligado a otro rasgo común de los artículos de este libro: abren y cierran con dos grandes crisis - lo que hemos denominado la crisis de las relaciones globales que comenzó en 2007 y precisamente la actual crisis de la pandemia secular - y están marcados por tensiones y crisis parciales entre las potencias, que marcan los «tiempos borrascosos» de la nueva fase estratégica.
    No es casual, entonces, que otro hilo conductor de las intervenciones recogidas en este volumen sea la batalla organizativa, que es el terreno real sobre el que se puede asegurar, preservar y, por tanto, transmitir todo resultado. Esto plantea un último aspecto, que es la atención a una nueva generación, que ha sido arrastrada a la política precisamente en las crisis y convulsiones de los últimos quince años.

  • La batalla internacionalista se combate hoy sobre el terreno ocupado por el enfrentamiento entre fuerzas imperialistas de dimensiones continentales. Las líneas generales de esta nueva fase estratégica han encontrado momentos de exposición sintética y organización teórica en los prefacios de algunos textos de nuestra casa editorial. No es una casualidad. El marxismo, en cuanto ciencia de la mutación social, desarrolla sus instrumentos teóricos en el esfuerzo continuo de seguir, comprender e interpretar la evolución del objeto de estudio. En cuanto ciencia al servicio de la revolución no puede dar su indulgencia al ámbito académico, e incluso las aproximaciones sistemáticas son un lujo que pocas veces se ha podido conceder el marxismo. Más a menudo la ciencia marxista ha vivido y crecido bajo la presión de la lucha política cotidiana que tiene en el periódico teórico -propagandista, agitador y organizador colectivo según la fórmula de Lenin- su brújula y bandera. Reeditando después de años sus obras o escribiendo las introducciones a las recopilaciones de material periodístico, Marx y Engels escribieron prefacios donde se encuentran algunas de sus más importantes síntesis científicas. Frente a la aceleración del enfrentamiento, la batalla por inserir una fuerte minoría internacionalista en el corazón del imperialismo europeo se ha convertido en una lucha contra el tiempo. La presente recopilación se pone al servicio de esta lucha.

  • La crisis en Oriente Medio ha puesto en acción a los difusores del miedo. El miedo construido por el "terrorismo reaccionario", el instrumento enloquecido de las burguesías de Oriente Medio, que no tiene escrúpulos en matar a trabajadores inermes y propagar fanatismo y odio racial. Y los miedos agitados en respuesta en Europa y en Occidente: por los cálculos electoralistas del populismo xenófobo, por la posibilidad de experimentar con las ideologías de masas, desde el europeísmo imperialista, desde la "Fortaleza Europa", a los mitos revisitados del choque de civilizaciones.

  • Es necesario recordar que el ¿ Qué hacer ? nació entre los fogonazos de una batalla decisiva para el proletariado internacional. El ¿ Qué hacer ? fue el arma esencial para derrotar al revisionismo, que también en su forma rusa negaba el carácter científico del análisis marxista, es decir, para el proletariado la posibilidad misma de dotarse de una estrategia.
    El ¿ Qué hacer ? es la preciada lente que nos permite releer desde un punto de vista leninista algunos capítulos de la historia de nuestra clase.
    Entre 1884 y 1889 se refuerza la teoría marxista, pero los marxistas representan una corriente del pensamiento de vanguardia con poquísimos seguidores. Entre 1894 y 1898 el movimiento obrero revela su despertar político en la lucha en las huelgas. 1898-1902 es un período de dispersión, de eclecticismo político y organizativo, es la fase artesanal de la lucha política realizada por la vanguardia del proletariado ruso. El ¿ Qué hacer ? aparece como la guía teórica para superar esta fase.
    Lenin analiza a los precursores rusos del marxismo revolucionario. Estos últimos tenían el mérito de ser considerados la vanguardia mundial del movimiento revolucionario democrático. Lenin espera que el movimiento socialdemócrata naciente sea capaz de alimentarse del « mismo espíritu de decisión y la misma energía ilimitada ».
    «Sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario». En aquel momento nace la concepción del Partido para la época imperialista. La teoría revolucionaria es la ciencia de la acción política, la estrategia. La estrategia es el resultado de un análisis científico de una determinada fase de la lucha de las clases. Con el ¿ Qué hacer ? Lenin sistematiza de manera orgánica la elaboración de Marx y Engels y proporciona a la joven clase revolucionaria los instrumentos para su emancipación. La visión del partido ya está presente en Marx y en Engels, pero Lenin ya desarrolla y la actualiza para la época imperialista.

  • «Marx no está superado en Detroit», en 1967, fue el título de Lotta comunista para un acontecimiento memorable ; la lucha del proletariado negro en la capital estadounidense del automóvil. La cuestión racial llevaba implícita la contradicción de clase ; el centro de la lucha continuaba estando en las fábricas de las metrópolis de las potencias industrializadas, y no en los campos que, según los mitos entonces en boga del maoísmo y del tercermundismo, deberían haber cercado estas ciudades.
    Medio siglo después han cambiado muchas cosas, pero no ese principio de clase. La China del populismo campesino de Mao Tse-Tung se ha convertido en una potencia económica que juega al mismo nivel que Estados Unidos y Europa ; sus colosos industriales desafían a los de Occidente, que antaño la habían subyugado, pero también cientos de millones de proletarios chinos se han sumado a nuestra clase mundial. Hace tiempo que ha llegado la hora de una lucha de clases moderna también a las metrópolis de Asia : Marx no se ha superado en Pekín, Shanghái, Wuhan, Cantón, así como tampoco en las otras inmensas concentraciones urbanas de las nuevas potencias asiáticas. En ee.uu., cincuenta años de desplazamientos sociales han hecho crecer a una burguesía negra y a una clase media negra al lado del proletariado negro, pero esto no ha cambiado el hecho de que la discriminación por el color de la piel continúe disfrazando la opresión de clase. En los barrios de las metrópolis estadounidenses, la discriminación social es lo que tienen en común los nuevos flujos de inmigrantes nacidos en el extranjero con el proletariado afroamericano y las estratificaciones de asalariados blancos.
    Asimismo, también en Italia, España, Francia o Alemania, durante décadas, las metrópolis han cambiado su rostro : los trabajos más ingratos y los últimos peldaños de la escala salarial han sido confiados al proletariado inmigrante y, también la vieja Europa, que había conocido incluso los monstruos del genocidio, ha redescubierto la vergüenza del racismo y de la xenofobia.
    Por lo tanto, « Black lives matter », cierto : las vidas de los negros cuentan, pero ¡ atención a la denuncia hipócrita del racismo solo en casa de otros ! Cuentan las vidas de las personas desesperadas que continúan ahogándose en el Mediterráneo, cuentan los obreros forzados a trabajar en condiciones inhumanas, cuentan los millones sin protección en la construcción, en las fábricas, en los almacenes y en los hoteles. La crisis de la pandemia secular solo ha revelado lo que estaba a la vista de todos, pero que nadie quería ver. Por lo tanto, enfrentarse a toda clase de opresión y explotación significa volver a Marx. Significa reencontrar el principio de la unidad de clase, en la conciencia científica del comunismo.

  • Recueil d'articles parus dans "Lotta comunista" entre 1981 et 1984.

  • Este tercer volumen de la historia de Lotta Comunista afronta las tres décadas que transcurren entre 1965 y 1995, y es la historia de los combates que han conducido verdaderamente a implantar una organización sobre el «modelo bolchevique».
    En primer lugar, se trata de las batallas que han aferrado las contradicciones internacionales del imperialismo: las guerras de la descolonización y del ascenso de las nuevas potencias, como el conflicto vietnamita, las guerras árabe-israelíes de 1967 y 1973 y el enfrentamiento ruso-chino en los años Sesenta. Además, los conflictos que han resquebrajado la estructura de Yalta y después marcado su disolución: la invasión de Checoslovaquia y los tanques en Praga en 1968, la crisis de reestructuración de 1974-75 que ha mutado las relaciones de fuerza entre las potencias, la invasión de Afganistán, la crisis polaca y el comienzo de la «nueva contienda».
    Ligadas a estas, otras batallas centradas sobre las contradicciones del desarrollo italiano, bajo la presión de los factores internacio-nales condicionantes. La intervención en la crisis del sistema escolar y en las luchas de la espontaneidad tradeunionista a finales de los años Sesenta; las batallas de la segunda mitad de los años Ochenta para reencontrar en la mutación italiana, en las nuevas estratificaciones salariales de los técnicos productores y en las nuevas generaciones de la escolarización de masas, las bases objetivas para el reclutamiento de la tercera generación de Lotta Comunista.
    Quien atraviese hoy el umbral de un círculo obrero se encontrará con militantes jóvenes y menos jóvenes, todos ocupados en diferentes actividades: la reunión del núcleo de fábrica, las invitaciones para la conferencia del curso de marxismo, el «voluntariado comunista» para la difusión del periódico, la visita a los suscriptores y la suscripción para la autofinanciación, la relación de estudio y profundización y las corvée para la limpieza de los locales. Para resumir en una expresión el «factor moral» de estas actividades de los círculos, podríamos hablar de un buen humor ocupado.
    Cuatro generaciones en un partido no habrían sido posibles sin la teoría, la ciencia y la organización pero tampoco sin la pasión de participar en esta empresa colectiva.
    El espíritu verdaderamente humano es el motor de la pasión política. Precisamente, «el gusto por comprender, el gusto por batirse».

  • Este volumen es la continuación de la historia de Lotta Comunista que habíamos emprendido con el primer volumen sobre el Grupo originario, entre 1943 y 1952. A mediados de los años Cincuenta, la crisis del estalinismo llevó a los GAAP a dialogar con el grupo Azione Comunista. No obstante, la mayor parte de los efectivos terminó por volver al PCI o en la pasividad. Un pelotón restringido, con Arrigo Cervetto y Lorenzo Parodi, preserva su independencia política y da nacimiento a Lotta Comunista en 1965. Entre miles de adversidades y algunos errores, se restableció una continuidad con la ciencia revolucionaria de Marx y de Lenin

  • ¿Qué entendemos con «nueva fase estratégica»? Las síntesis científicas con las cuales se intenta interpretar o describir la realidad son instrumentos de análisis y armas para la batalla política. En estos diez años es innegable que el rasgo fundamental de la contienda ha sido determinado por China, en la relación entre su ascenso imperialista y el declive del área atlántica. El signo estratégico de la crisis es el de haber destacado y acelerado la mutación de las relaciones de fuerza.

  • A partir de la experiencia de la fábrica, de la guerra, de la lucha partisana en el Norte de Italia, un grupo de obreros se cimienta en la construcción de un partido de clase. Los problemas son muchos y las condiciones difíciles. Había muchas nieblas en Europa y en el mundo en aquellos años. Dominaban la ideología de la guerra fría y el mito de la URSS estalinista disfrazado como baluarte del socialismo mundial. La idea de un imperialismo unitario", la bandera de la lucha internacionalista tanto contra Washington como contra Moscú y su capitalismo de Estado fue la elección que aseguró la independencia política a aquella reducida "patrulla". Pero Washington y Moscú no eran las únicas capitales del imperialismo. En Asia el desarrollo capitalista hervía de contradicciones y también estaban Londres, Paris, Bonn y Roma. Haber hecho bien las cuentas con las fuerzas que actuaban en aquel entonces permitió a aquellos obreros de no ser instrumento de la luchas de otros y de volver a construir una fuerte organización para la defensa de los trabajadores. Reflexionar hoy sobre aquellos resultados es útil. Los últimos años han sido los peores desde la transición como evolución de los sueldos en España. Sería necesaria y consideramos también posible una mejor defensa. Y Hay que hacer bien las cuentas con las fuerzas del mercado mundial, con Europa, Berlín, Bruselas y Fránkfurt".

  • ¿ Qué enseñanza extraemos de aquellos años heroicos y trágicos, de aquellos combates que decidieron la suerte de la Revolución internacional comenzada en 1917 en Rusia ? En primer lugar, aquel intento fue derrotado porque el asalto de Octubre se quedó aislado con la derrota de la revolución en Alemania. El proletariado internacional, gracias a la estrategia de Lenin y de los bolcheviques había puesto fin en el frente ruso a la masacre industrializada de la Primera Guerra Mundial imperialista ; sin aquella brújula será enviado sin poder reaccionar a la masacre multiplicada del segundo conflicto mundial.
    En segundo lugar, a la nueva guerra mundial y a la ignominia del reparto imperialista de Yalta le siguió un ciclo de desarrollo capitalista colosal, en las viejas y en las nuevas áreas del mercado mundial. Precisamente, aquel desarrollo, precisamente la irrupción de Asia y de China, son una demostración fulgurante de lo acertado de la estrategia de Lenin, a pesar de la derrota de los años Veinte. Por un lado, dos mil millones de asalariados, por el otro un puñado de potencias imperialistas en lucha por el reparto de los mercados ; el desarrollo desigual conduce al declive de las viejas potencias del orden atlántico, Estados Unidos y Europa, y hace emerger en Asia a nuevos contendientes, China y la India. A gigantesco desarrollo, gigantescas contradicciones. El sistema de Estados del imperialismo no es capaz de mantener el orden global ; las crisis y la ruptura del orden serán la brecha para la estrategia del proletariado revolucionario, al igual que cien años han pasado del asalto de Octubre y de la epopeya de la Internacional.
    En tercer lugar, precisamente la carrera contra el tiempo de aquel 1919 muestra que el partido-estrategia debe construirse e implantarse antes, durante los largos años de la contrarrevolución. Reconstruir hombre a hombre una conciencia internacionalista, implantar un partido sobre el modelo bolchevique en el corazón del imperialismo europeo : es la tarea inédita, es nuestra batalla en el orden del día. Es la última lección de la Internacional Comunista.

  • Durante la Primera Guerra Mundial Lenin escribe su ensayo sobre el Estado pero la obra sólo se publica en 1918. Estado y revolución se convirtió en uno de los pilares de la Tercera Internacional y ha sido una referencia indispensable para la comprensión de la dinámica mundial del imperialismo y de su envoltorio político. Lenin analiza a lo largo de su obra diferentes conceptos como la sociedad de clases y el Estado y también diferentes acontecimientos históricos como los conflictos sociales en Francia entre 1848 y 1852 y la Comuna de París de 1871.

  • Sobre los escombros de Alepo - el nuevo simbolo trágico de la barbarie imperialista que puntualmente se acompaña con la cinica lógica de reparto entre la potencias - se ha abierto un nuevo capitulo del sangriento conflicto que flagela a Siria ya desde hace más de cinco años. Mientras tanto, después Paris, el terrorismo reaccionario ha extendido su carga mortal tambien a Bruselas, Niza, Múnich, Berlin y Estambul. Multiplicando asi las semillas envenenadas de aquella politica mediterránea realizada durante dos siglos, tanto en el Norte de África como en Levante, por la propia Francia, en competencia o en acuerdo durante décadas con el imperio inglés, con el ruso y con el imperialismo italiano, aléman y americano.

  • El presente trabajo, que agrupa una serie de artículos publicados en 1964, pretende esclarecer las líneas fundamentales de la concepción leninista del Partido.
    No nos hemos limitado, por lo tanto, a una lectura del texto que generalmente es considerado la base de esta concepción, el «¿Qué hacer?» de 1902. Hemos buscado en los escritos anteriores y posteriores de Lenin todos aquellos elementos teóricos y políticos que podían, por una parte, permitir la reconstrucción del método marxista que está en la base de la elaboración de la concepción organizadora y que indicaban, por otra, el desarrollo mismo de la práctica organizativa bolchevique.
    En el concepto de formación económico-social, que metodológicamente es utilizado por Lenin para la restauración del marxismo en la lucha de finales de siglo, encontramos los criterios científicos que permitirán el paso del análisis científico a la lucha política. La concepción leninista del Partido surge, por lo tanto, como necesidad histórica del análisis marxista en la evolución de las luchas de clase. Experimenta un ulterior desarrollo en el análisis de las huelgas y de las formas embrionarias de la lucha obrera.
    Desde el concepto de formación económico-social a la lucha obrera, a la estrategia del proletariado en el curso de la lucha de clases a escala mundial, se desarrollan las partes constituyentes de la concepción del Partido revolucionario en Lenin. Sólo en este conjunto orgánico de problemas puede ser reconstruida y estudiada, superando las esquematizaciones mistificadoras y las simplificaciones superficiales.
    Como toda concepción científica, la teoría leninista del Partido revolucionario de la clase obrera requiere un estudio global que abarque todos los componentes y que no se limite a la práctica apologética o denigratoria de la cita de pasajes aislados.
    La necesidad de afrontar el problema del Partido revolucionario estudiando seriamente a Lenin es hoy más actual que nunca. La construcción del Partido leninista encuentra en su camino este paso obligado.

  • Frente a los efectos económico-sociales devastadores desencadenados por la crisis de la pandemia secular que está estremeciendo a todo el mundo, vuelve a aparecer otra vez más en toda su disruptiva actualidad lo que Friedrich Engels - del cual se celebran los 200 años de su nacimiento - afirma ser «todo el contraste de nuestro tiempo». Cuando, en las páginas del Antiduhring, bulle «la anarquía de la producción social» capitalista y las «leyes coactivas de la competencia», que «ciegamente» se imponen «sin los productores y contra los productores». Hasta dar vida a un sistema en el que «el producto domina a los productores». Un mundo que no reconoce la «naturaleza social» de las fuerzas productivas modernas; en el que, tanto la ciencia como la producción, sujetas a una apropiación parcial, continúan siendo utilizadas en una guerra de capitales y entre los Estados que impiden la libre expresión hacia un desarrollo realmente humano.
    Friedrich Engels tuvo un papel muy importante en la elaboración del patrimonio teórico que está en la base del materialismo histórico y dialéctico. Si se toma en consideración todo lo que él ha producido a nivel teórico y político, aparece que está totalmente infundado el prejuicio extendido que querría contraponer un Engels mecanicista a un Marx dialéctico. En realidad su colaboración fue inseparable. Precisamente a Engels le debemos la publicación del segundo y tercer libro de El Capital de Marx. Al igual que siempre a él se deben contribuciones esenciales del marxismo «clásico»: basta pensar en el Antidühring y en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. También fue significativa su actividad como dirigente del movimiento obrero internacional, desde la Liga de los Comunistas a la Primera Internacional, pasado por el Partido Socialdemócrata Alemán.
    El texto lo demuestra, mediante una recopilación de escritos del propio Engels, de Marx y Engels, de Lenin y de otros autores, organizada mediante un esquema cronológico y temático. Aparece la vida ejemplar de un militante y dirigente obrero. En 1888, todavía en plena batalla revolucionaria, escribe que la voluntad se apoya sobre la reflexión y la pasión, aunque luego éstas estén determinadas por la evolución profunda de la historia. Hoy es necesario recordarlo, sobre todo porque en la experiencia política de amplios estratos del movimiento obrero europeo está ausente la adquisición de las lecciones estratégicas, de la capacidad táctica y de la obstinación organizativa de la tradición marxista. Reflexión y pasión para el trabajo necesario de reconstrucción de un partido revolucionario que está más atrasado en las conciencias de lo que podría estar en la realidad.

  • La estrategia revolucionaria está anclada a la teoría y al análisis científico del desarrollo imperialista y de la dinámica internacional de las potencias. Por esta razón Lenin y la revolución china es uno de los episodios fundamentales de la concepción estratégica de Arrigo Cervetto. « Con la Primera Guerra Mundial » escribe de hecho en el texto « se ha abierto la época de la crisis imperialista y de las revoluciones proletarias. Se ha abierto, y no cerrado, y una época histórica no dura un año. La Revolución de Octubre, íntimamente unida a la Primera Guerra Mundial, es el primer resultado de esta época ».

  • ...Cien años desde 1917. ¿Por qué el asalto de Octubre en Rusia es todavía una enseñanza para las tareas actuales ? ¿ De verdad una conmoción política que se produjo hace un siglo, en un país en vías de desarrollo pero atrasado y periférico, nos puede decir cómo ser comunistas hoy, en el mundo globalizado e interconectado del Tercer Milenio? La batalla de 1917 es una experiencia básica y por esta razón preciosa, no sólo en sus líneas generales sino también en la lección específica de muchos combates particulares.
    La lección histórica de aquel asalto se ha convertido en la guía para la batalla política que está en el orden del día.

  • Los dos textos que hemos reunido en este volumen fueron redactados entre 1847 y 1865. Aunque fueron escritos hace 150 años, y a pesar de su concisión, tienen la impactante capacidad de aclarar numerosos problemas actuales. Además, son una demostración de las facultades de Marx para « popularizar » las nociones complejas : en efecto, al mismo tiempo presenta los fundamentos del análisis cientifico de manera simple y cientifica. Estas dos obras, Trabajo asalariado y capital, así como Salario, precio y ganancia, ofrecen una base sólida e irremplazable para el studio de la teoría marxista de la economía.
    La densidad y la modernidad de Trabajo asalariado y capital son hijas de la combinación entre el objetivo originario y su idea-fuerza. La idea-fuerza es que es propio del capitalismo esconder las relaciones entre las « cosas ». Las características misteriosas de las « cosas » como el capital o el salario son aclaradas reduciéndolas a las subyacentes relaciones entre los hombres. La actualidad del texto se debe a que la relación fundamental no ha cambiado desde entonces. La sociedad continúa basándose en la relación instaurada entre la minoría de hombres que monopoliza los medios de producción - los capitalistas - y la gran mayoría de quienes están privados de ellos y, en consecuencia, se ven obligados a vender su capacidas de trabajar, los asalariados.
    La claridad de la exposición se deriva del objetivo originario de la obra que, como explica Engels en la introducción, es el de divulgar la teoría económica entre los trabajadores. Trabajo asalariado y capital es un conjunto de conferencias que Marx realizó en la Asociación de los Obreros Alemanes de Bruselas después publicado como artículos en la Neue Rheinische Zeitung. La intención de Marx no era cultural sino revolucionaria. No se trataba de una reflexión académica sino de dirigir una batalla.
    Salario, precio y ganancia persigue el mismo objetivo. En su origen es un documento que Marx lee a lo largo de dos sesiones del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores. En esta intervención Marx responde a las cuestiones planteadas por el « viejo owenista » John Weston, sobre el impacto del aumento de los salarios sobre la situación obrera y sobre la posición de las trade-unions dentro de las batallas salariales.
    Las « novedades » que los dirigentes de la Primera Internacional no son otras que el descubrimiento fundamental del « valor del trabajo » o, con más precisión, el hecho de que es imposible determinar est valor sin introducir el concepto de « fuerza de trabajo ». Salario, precio y ganancia constituye así la primera explicación científica del mecanismo de explotación capitalista.

  • Los escritos de Marx recogidos bajo el título Las luchas de clases en Francia representan una obra fundamental del marxismo desde al menos tres puntos de vista.
    En primer lugar, proporcionan la reconstitución sin igual de una fase revolucionaria crucial, la de 1848. Aquella «primavera de los pueblos» europea comenzó en febrero en París. En esta ciudad, durante los dos años sucesivos, se concentró una sucesión de luchas sociales y políticas de gran interés. El análisis detallado de Marx es, aún hoy, de lo mejor que puede encontrarse sobre el tema en cuestión.
    En segundo lugar, este brillante resultado se deriva de la concepción materialista de la historia. La idea de que los hechos políticos tienen en última instancia causas económicas, es utilizada aquí por primera vez para explicar «un fragmento de historia contemporánea con la ayuda de su concepción materialista, partiendo de la situación económica dada». La estadística aporta con mucho retraso las «cifras» que permiten definir con precisión una «situación económica determinada». En la aplicación del materialismo histórico al estudio de la vida social de su época, Marx está obligado en cierto modo a proceder marcha atrás: parte de la superficie evidente de los hechos políticos para descender a las causas económicas ocultas, las cuales conforman «en última instancia» la base de estos acontecimientos.
    En tercer lugar, el análisis político de las relaciones sociales en una fase de luchas tan intensas y tan concentradas permite a Marx perfeccionar ciertos puntos de referencia teóricos. Expuestos aquí por primera vez, estos puntos de referencia constituyeron la base para ulteriores desarrollos de la teoría marxista. En Las luchas de clases en Franciaes donde el análisis de la reivindicación proletaria del «derecho al trabajo», recuerda Engels, desemboca por primera vez en la afirmación del objetivo del comunismo, a partir de la fórmula de la «apropiación de los medios de producción por parte de la sociedad».

  • Abril de 1998, «oposición proletaria al imperialismo europeo e imperialismo unitario» : desde hace veinte años este ha sido el lema de nuestro periódico, Lotta Comunista. Hay tres indicaciones estratégicas.
    En primer lugar, el contenido imperialista de la construcción europea, cuyo motor último reside en la contienda mundial, y en la reacción ante la emersión de Asia y de China en particular. La ideología de una Europa benigna habla de una Comunidad Europea nacida en los años Cincuenta como respuesta a la autodestrucción del Viejo Continente en dos guerras mundiales. La realidad de la disputa muestra, en cambio, una UE en busca de los poderes e instrumentos para una Europa potencia, capaz de luchar contra los Estados Unidos a la par y soportar el impacto de la intromisión china. Si la UE ha acabado con la guerra y la violencia entre los Estados en su interior, será para proyectar su poder hacia el exterior.
    En segundo lugar, la oposición al imperialismo europeo, es decir, al «enemigo en nuestra casa» en el lema de los internacionalistas de 1914, presupone la lucha no solo contra la Unión Europea sino también contra los recintos nacionales empuñados por el capital en los siglos del ascenso y afirmación burguesa hasta el siglo XX imperialista, bajo cuya insignia precisamente Europa fue destruida en las dos guerras mundiales entre 1914 y 1945. Solo el internacionalismo comunista, con el asalto de Octubre de 1917, supo oponerse a esa carnicería.
    Hoy, el retorno a los mitos del nacionalismo y la soberanía de las pequeñas patrias son una mera charlatanería frente a las colisiones históricas, como la emersión de China o la irrupción de los flujos migratorios. Receptáculos de las ideologías más reaccionarias y xenófobas, esas ideologías asustadas de la pequeña burguesía y las capas intermedias se oponen a la unidad del mercado de la fuerza de trabajo a escala continental. La libre circulación de los asalariados en la UE, con los espacios que ofrece a la unidad del proletariado en Europa, es una ventaja objetiva y sin précédentes desde el punto de vista de las relaciones de las fuerzas de clase.
    Finalmente, en el concepto de imperialismo unitario, está contenida la oposición de clase a la dominación mundial del capital : en la dialéctica de unidad y escisión -las potencias están en lucha entre sí, pero unidas para asegurar el dominio de clase- el desarrollo imperialista ha llevado a un aumento colosal del proletariado mundial.
    Dos mil millones de trabajadores asalariados : es la fuerza de nuestra clase a nivel global ; contra las ideologías encogidas por temor al nuevo ciclo político, los trabajadores de vanguardia deben aferrar con firmeza el principio del internacionalismo : es una necesidad vital, para no terminar como una presa de las ideologías venenosas del nacionalismo, así como de la nueva reacción, a escala continental, del europeísmo imperialista o de los mitos de otras potencias.

empty